DRA.D10
InicioNosotros
BlogResultados
La Dra. Daniela Díez en su consultorio, junto a un lavamanos con frascos de cuidado facial sin etiqueta
← BlogCuidado de la piel

Mi rutina de cuidado de la piel, paso a paso

2 de octubre, 20268 min de lectura
Por Dra. Daniela Díez · Médica estética

La rutina que recomiendo en consulta: pocos pasos, bien elegidos y constantes. Cómo es en la mañana y en la noche, cómo adaptarla a piel grasa, seca o sensible y los errores que más veo.

Casi todas las semanas llega a mi consulta alguien con el celular lleno de fotos de productos. «Doctora, uso diez cosas y mi piel está peor que nunca». Y casi siempre la respuesta es la misma: no te faltan productos, te sobran. La piel no necesita una lista larga; necesita los pasos correctos, en el orden correcto, todos los días.

Por eso quiero contarte cómo es la rutina que yo recomiendo y la lógica detrás de cada paso. No es una receta: es una base que después ajustamos a tu piel, a tu edad, a tu clima y a tu vida. Si la entiendes, vas a saber qué comprar y, sobre todo, qué dejar de comprar.

¿Cuántos pasos necesita de verdad una rutina?

En la mayoría de los casos, cuatro: limpiar, tratar, hidratar y proteger. Todo lo demás es opcional. Una rutina sencilla tiene una ventaja enorme: la cumples. Y en cuidado de la piel, la constancia pesa mucho más que cualquier producto aislado.

  • Limpiar: retirar sudor, grasa, contaminación y maquillaje sin dejar la piel tirante.
  • Tratar: el paso con activos (antioxidantes, retinoides, despigmentantes) según lo que tu piel necesita.
  • Hidratar: reforzar la barrera de la piel para que tolere mejor los activos y pierda menos agua.
  • Proteger: el protector solar en la mañana. Sin este paso, los demás rinden mucho menos.
Cuatro frascos de cuidado facial sin etiqueta ordenados sobre una superficie de mármol crema con luz natural
Cuatro pasos bien elegidos valen más que diez frascos en el baño.

Mi rutina de la mañana: limpiar, proteger y salir

En la mañana el objetivo es preparar la piel para el día: el sol, la contaminación, el calor de la ciudad. No hace falta una limpieza agresiva, porque en la noche ya limpiaste bien.

  • 1. Limpieza suave: agua tibia o un limpiador suave si tu piel es grasa. Nada de agua muy caliente.
  • 2. Antioxidante: unas gotas de un sérum con vitamina C o niacinamida, sobre la piel seca.
  • 3. Hidratante: una textura acorde a tu piel. Si eres de piel grasa, puede ser un gel ligero.
  • 4. Protector solar de amplio espectro: generoso, en rostro, cuello, orejas y escote. Siempre es el último paso del cuidado y va antes del maquillaje.

Mi rutina de la noche: el momento de reparar

En la noche la piel no tiene que defenderse del sol, así que es el mejor momento para los activos que trabajan a largo plazo. Pero antes de cualquier activo, la limpieza tiene que ser completa.

  • 1. Desmaquillar: si usas maquillaje o protector resistente al agua, primero un desmaquillante o un aceite limpiador.
  • 2. Limpiar: un limpiador suave según tu tipo de piel. Masajea un minuto y enjuaga bien.
  • 3. Tratar: aquí entra el retinoide o el activo que hayamos definido para ti. No todos los días al comienzo.
  • 4. Hidratar: una crema que repare la barrera. Si la piel está irritada, esa noche solo hidratación.
  • 5. Contorno de ojos y labios: un hidratante suave, sin activos fuertes en zonas tan delgadas.

Cómo adaptarla a tu tipo de piel

La estructura es la misma para todos; lo que cambia son las texturas y los activos. Y ojo: tu tipo de piel no es fijo. Cambia con la edad, las hormonas, el clima y hasta con los tratamientos que te haces.

  • Piel grasa o con tendencia al acné: limpiador en gel, hidratante ligero libre de aceites y protector de acabado seco. El ácido salicílico o la niacinamida suelen ayudar. Hidratar también es para ti: una piel deshidratada puede producir más grasa.
  • Piel seca: limpiador cremoso, sin espuma fuerte. Hidratantes más densos con ceramidas o ácido hialurónico. Evita exfoliar en exceso.
  • Piel sensible o con rosácea: pocos productos, sin fragancia, e introduce uno nuevo a la vez. Haz una prueba en una zona pequeña antes de usarlo en toda la cara.
  • Piel mixta: puedes usar texturas distintas por zonas, más ligeras en la zona T y más nutritivas en las mejillas.
Primer plano de una mano aplicando unas gotas de sérum sobre la mejilla, con textura real de piel
Unas gotas bastan. Más producto no significa mejor resultado.

Lo que recomiendo buscar en tus productos

Vitamina C

Antioxidante que ayuda a proteger la piel del daño ambiental y a mejorar la luminosidad y el tono.

Cómo usarlo: En la mañana, después de limpiar y antes del protector. Guárdala lejos de la luz y el calor; si cambia mucho de color, probablemente ya perdió eficacia.

Niacinamida

Ayuda a regular la grasa, mejora el aspecto de los poros y apoya la barrera de la piel. Suele ser bien tolerada.

Cómo usarlo: Mañana o noche. Combina bien con casi todo, por eso es buena puerta de entrada para pieles que empiezan.

Retinoides

Estimulan la renovación celular y el colágeno; mejoran textura, líneas finas y algunas manchas.

Cómo usarlo: Solo en la noche, con introducción gradual y protector solar al día siguiente. No en embarazo ni lactancia.

Ceramidas

Son parte de la barrera natural de la piel. Ayudan a que retenga agua y tolere mejor los activos.

Cómo usarlo: En la crema hidratante, mañana y noche. Especialmente útiles si tu piel es seca, sensible o está usando retinoides.

Protector solar de amplio espectro

Protege de la radiación UVA y UVB, que envejece la piel y empeora las manchas.

Cómo usarlo: Todas las mañanas, en cantidad generosa, y reaplicado si estás expuesta al sol. Pregúntame en valoración qué textura va con tu piel.

Son orientaciones generales: la concentración y la combinación adecuadas para tu piel las definimos en valoración.

Los errores que más veo en consulta

  • Mezclar demasiados activos a la vez: ácidos, retinoides y vitamina C el mismo día, sin saber si la piel los tolera.
  • Exfoliar todos los días. La piel necesita tiempo para renovarse; exfoliar de más la irrita y la vuelve más sensible.
  • Cambiar de producto cada semana. Muchos activos necesitan semanas de uso constante para que veas un cambio.
  • Dormir con maquillaje o protector sin retirar bien.
  • Usar el protector solo cuando vas a la piscina o a la playa.
  • Copiar la rutina de otra persona. Lo que le funciona a tu amiga no necesariamente le sirve a tu piel.

“Una buena rutina no es la que más productos tiene, sino la que tu piel tolera y tú puedes cumplir todos los días. — Dra. Daniela Díez”

La Dra. Daniela Díez revisa la piel de una paciente de espaldas a la cámara en su consultorio con luz natural
Antes de recomendarte un producto, necesito ver tu piel.

Lo que más me preguntan

¿En cuánto tiempo voy a ver resultados con mi rutina?

Depende del activo y de cada piel. La hidratación se nota en pocos días; los cambios en textura, tono o manchas suelen tomar varias semanas de uso constante. Por eso no conviene cambiar de producto antes de tiempo.

¿Necesito tónico, esencia y mascarillas?

No son indispensables. Si te gustan y tu piel los tolera, puedes usarlos, pero la base sigue siendo limpiar, tratar, hidratar y proteger.

¿Los hombres necesitan una rutina distinta?

La lógica es la misma. Muchas veces la piel masculina es más grasa y se irrita con la afeitada, así que ajustamos texturas y activos, pero los cuatro pasos aplican igual.

¿Puedo hacer mi rutina si me voy a hacer un tratamiento en consulta?

Sí, pero algunos activos, como retinoides o ácidos, se suspenden unos días antes y después de ciertos procedimientos. Te lo indico en la valoración según el tratamiento.

Me salió irritación con un producto nuevo, ¿qué hago?

Suspéndelo, deja solo limpieza suave, hidratante y protector, y espera a que la piel se calme. Si hay ardor intenso, ampollas o hinchazón, consulta con un médico.

Tu rutina empieza en la valoración

Todo lo que te conté es una guía general. Para armar tu rutina de verdad necesito verte: cómo está tu barrera, si hay manchas, acné, sensibilidad o signos que requieran otro enfoque, qué usas hoy y qué has probado. En la valoración revisamos tu piel con calma, te explico qué conservar y qué suspender, y definimos los activos y las concentraciones que tienen sentido para ti.

Y si en algún momento un tratamiento en consulta puede complementar lo que haces en casa, te lo voy a decir con honestidad, igual que te voy a decir cuándo no lo necesitas. La rutina diaria es la base; lo demás, cuando hace falta, se construye encima.

Este artículo es informativo y no reemplaza una consulta médica. Cada caso se evalúa de forma individual en valoración.

Dra. Daniela Díez

Sobre la autora

Dra. Daniela Díez

Médica con habilitación en Argentina y Colombia, con formación en medicina estética en la Universidad de Buenos Aires. Fundé DRA.D10 en Medellín para ofrecer una medicina estética cercana, honesta y con resultados naturales. Aquí comparto lo que explico todos los días en consulta.

Conoce mi historia y formación

Sigue leyendo

Mujer de espaldas en un balcón de Medellín con montañas verdes al fondo, aplicándose protector solar en el cuello bajo luz de mañana

Cuidado de la piel

Protector solar en Medellín: por qué aquí no hay temporada para olvidarlo

La Dra. Daniela Díez sentada en un sillón de su consultorio, conversando con calma y luz natural de tarde

Filosofía de la Dra.

Envejecer bien: por qué en mi consulta a veces la respuesta es «no»

La Dra. Daniela Díez explica en consulta cómo actúa el ácido hialurónico en el rostro, frente a una paciente de espaldas

Rostro y rejuvenecimiento

Ácido hialurónico: lo que te explico en consulta antes de aplicarlo

¿Te fue útil este artículo?

Valora este artículo

Comentarios

—

Cargando comentarios...

Deja tu comentario

¿Tienes alguna pregunta o comentario sobre este artículo?

¿Lista para tu tratamiento?

Agenda tu valoración en DRA.D10

Agendar por WhatsAppVer más artículos